Oraciones a San Miguel Arcángel

DEVOCION, para después de la misa.                                                                       Uno de los deberes de la Legión de San Miguel es el rezo, después de la misa de precepto (es decir, domingos y festivos) de dos oraciones tal y cómo se hacía antes de la reforma litúrgica:                                                                                                            El Ave María y el Exorcismo de San Miguel.

Ambos se rezarán,
indistíntamente, tras la despedida final del sacerdote. De rodillas (salvo si
se tiene algún impedimento físico) y con la intención de ofrecerlo ,
principalmente, por la defensa y protección de la Iglesia; tanto de sus
enemigos internos cómo de los externos. No se descarta cualquier otra intención
que quiera añandirse de carácter personal.

El olvido accidental
de ésta devoción no acarrea ninguna pena ni de pecado ni de cualquier otra
índole, y puede sustituírse perfectamente por el rezo de la misma más un credo
en cualquier otro momento de la semana, en una Iglesia o capilla y de rodillas,
igualmente.

El Ave María,
primera parte de esta devoción:

Ave María, Llena eres de Gracia, 

el Señor es contigo. 

Bendita tu eres entre todas las
mujeres, 

y bendito es el fruto de tu vientre,
Jesús. 

Santa María, Madre de Dios, 

ruega por nosotros pecadores, 

ahora y en la hora de nuestra
muerte. 

Amén.

El Exorcismo de San Miguel, segunda parte de la misma:  

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla.  
nuestro amparo contra la perversidad 
y
asechanzas del Demonio. ¡Reprímale Dios! 

Pedimos suplicantes. Y tú, príncipe de la milicia celestial, 

arroja al infierno con el Divino Poder a Satanás 

ya los demás espíritus malignos que andan  dispersos
por el mundo para la perdición de las almas. 

Amén.

 

El Credo, tercera parte para los
que hayan faltado a la devoción el domigo o la fiesta de guardar: 

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,  creador
del cielo y de la tierra. 

Creoen Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, 

que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, 

nació de Santa María Virgen; 

padeció bajo el poder de Poncio Pilato, 

fue crucificado, muerto y sepultado, 

descendióa los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, 

subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. 

Desde  allí ha de juzgar a vivos y muertos. 

Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia católica, 

la comunión de los santos, el perdón de los pecados, 

la resurrección de la carne y la vida eterna. 

Amén.

 

El rezo del credo
puede hacerse con el credo de los apóstoles, con el de Nicea-Constantinopla o
con el de Pablo VI indistintamente, aquí presentamos el más sencillo.

 

Motivo  Se cuenta que, estandorezando el Papa León XIII en su capilla privada, tuvo una terrible visión del  Demonio abatiéndose sobre San Pedro, y oyó cómo éste le pedía a Dios 100 años para actuar libremente  y así destruir a la Iglesia de Cristo. El Santo Padre, aterrorizado, salió disparado hacia su despacho y se encerró allí. Media
hora después entregó a su secretario una hoja con el citado exorcismo, con
órdenes de copiarlo y enviarlo a todos los obispos del mundo, para añadir al
final de cada misa cómo súplica al defensor de la Iglesia, implorando su
protección. He aquí el texto original en Latín redactado por León XIII:

 

Sancte Michael Archangele, defende nos in prælio;

contra nequitiam et insidias diaboli esto præsidium.

Imperet illi Deus, supplices deprecamur:

tuque, Princeps militiæ cælestis,

Satanam aliosque spiritus malignos,

qui ad perditionem animarum pervagantur in mundo,

divina virtute in infernum detrude.

Amen. 

Así mismo el Ave María es la oración más
conocida a la intercesora y dadora de gracia por excelencia, la Santísima
Virgen María. A ella unimos nuestros ruegos e intenciones, de manera que
encuentren sitio en el Sacratísimo Corazón de su Hijo y Señor Nuestro,
Jesucristo; para que éste mande presto al gloriosísimo arcángel San Miguel en
protección de su Esposa, tan atacada y asediada por Satanás y sus servidores.

 

Añadimos el Ave María y el Credo (En
versión de Nicea-Constantinopla) en Latín, pues esta devoción puede cumplirse
en cualquier idioma conocido, pero el Latín sigue siendo el oficial y común a
la Iglesia de Cristo.

 

Ave María, grátia plena, Dóminus tecum, 

benedícta tu in muliéribus et benedíctus 

fructus ventris tui, Iesus.

Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, 

nunc et in hora mortis nostræ. Amen. 

Mediante el Credo estamos
pidiendo Fe a Dios, para poder afrontar con fuerza los retos que, de seguro, el
demonio nos pondrá para que no cumplamos esta devoción. El Credo también es
nuestra forma de decirle que no prevalecerá.

Credo in unum Deum,

Patrem
omnipoténtem,

factórem caeli et terrae,

visibílium óminum et invisíbilium.

Et in unum Dóminum Iesum Christum Filium Dei
unigénitum.

Et  ex Patre natum ante ómnia saécula.

Deum de Deo, lumen de lúmine, Deum verum de Deo vero.

Génitum, non factum, consubtantialem Patri:

per quem ómnia facta sunt.

Qui propter nos hómines et propter nostram salútem descéndit de caelis.

Et incarnatus est de Spíritu Sancto ex María Vírgine et homo factus est.

Crucifixus
étiam pro nobis: sub Póntio Piláto passus et sepúltus est.

Et resurréxit tértia die, secúndum scripturas.

Et ascédit in caelum: sedet ad déxtram Patris.

Et íterum ventúrus est cum glória, iudicáre vivos et mortuos:

cuius regni non erit finis.

Et in Spíritum Sanctum, Dóminum et vivificántem:

qui ex Patre Filióque prócedit.

Qui cum Patre et Filio simul adorátur et conglorificátur;

qui locútus est per Prophétas.

Et unam sanctam catholicam et apostólicam Ecclésiam.

Confíteor unum baptisma in remissiónem peccatórum.

Et exspécto resurrectiónem mortuórum.

Et venturi saéculi.

Amén.

 

Publicado por Fëanar

LA CORONILLA DE SAN MIGUEL  o Rosario de los Angeles.

La Coronilla de San Miguel, o Rosario de los Ángeles, es una oración basada en nueve salutaciones a San Miguel y a cada uno de los nueve coros celestiales. Fue instituída por San Miguel en persona y revelada a la Sierva de Dios Antonia de Astónac en 1750. La coronilla es la principal devoción de la Legión de San Miguel, cuyos miembros tienen cómo principal devoción su rezo diario.
La Coronilla se reza con una intención principal, común a todos los Legionarios y permanenete: La protección de la Iglesia de sus enemigos, tanto de los exteriores cómode los internos. Además se añadirá una intención especial, variable conforme a las necesidades temporales de la Iglesia (Que será mensual y se comunicará a los legionarios por correo electrónico). Todo esto no excluye ninguna intención personal que quiera añadir cada legionario individualmente.

Coronilla

La coronilla de San Miguel se reza de la siguiente forma:

En el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo.

Dios mío, ven en mi auxilio,

Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

I
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Serafines, infunde en nuestro alma la llama de la Caridad Perfecta. Amén.

Padre Nuestro y tres Ave Marías.


II
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Querubines, dígnate darnos tu gracia para que cada día aborrezcamos más el pecado y corramos con mayor decisión por el camino de la santidad. Amén.

Padre Nuestro y tres Ave Marías.

 

III
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Tronos, derrama en nuestras almas el espíritu de la verdadera humildad. Amén.

Padre Nuestro y tres Ave Marías.

IV
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Dominaciones, danos señorío sobre nuestros sentidos de modo que no nos dejemos dominar por las malas inclinaciones. Amén.

Padre Nuestro y tres Ave Marías.

V
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Principados, infunde en nuestro interior el espíritu de obediencia. Amén.

Padre Nuestro y tres Ave Marías.

VI
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Potestades, dígnate proteger nuestras almas contra las asechanzas y tentaciones del Demonio. Amén.

Padre Nuestro y tres Ave Marías.

VII
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Virtudes, no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Padre Nuestro y tres Ave Marías.

 

VIII
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Arcángeles, concédenos el don de la perseverancia final en la fe y buenas obras, de modo que podamos llegar a la gloria del paraíso. Amén.

Padre Nuestro y tres Ave Marías.

IX
Todopoderoso y eterno Dios, por la intercesión de San Miguel Arcángel y del coro celestial de los Ángeles, dígnate darnos la gracia de que nos custodien durante ésta vida mortal y luego nos conduzcan al paraíso. Amén.

Padre Nuestro y tres Ave Marías. 

Padre Nuestro en honor a San Miguel.

Padre Nuestro en honor a San Gabriel.

Padre Nuestro en honor a San Rafael.

Padre Nuestro en honor a tu Ángel Custodio.

 

Glorioso San Miguel, caudillo y príncipe de los ejércitos celestiales, fiel custodio de las almas, vencedor de los espíritus rebeldes, familiar de la casa de Dios, admirable guía después de Jesucristo, de sobrehumana excelencia y virtud, dígnate librar de todo mal a cuantos confiadamente recurrimos a tí, y haz que mediante tu incomparable protección adelantemos todos los días en el santo servicio de Dios.

 

V. Ruega por nosotros, glorioso San Miguel, príncipe de la Iglesia de Jesucristo.

R. Para que seamos dignos de alcanzar sus promesas.

 

Oremos. Todopoderoso y Eterno Dios, que por un prodigio de tu bondad y misericordia a favor de la común salvación de los hombres escogiste por príncipe de tu Iglesia al Gloriosísimo Arcángel San Miguel, te suplicamos nos hagas dignos de ser librados por su poderosa protección de todos nuestros enemigos, de modo que en la hora de la muerte ninguno de ellos logre perturbarnos, y podamos ser por él mismo introducidos en la mansión celestial para contemplar eternamente tu augusta y divina Majestad. Por los méritos de Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

 

Tras el rezo de la Coronilla es tradición añadir a continuación una oración a la Vírgen (Salve, Reina de los cielos…) Nosotros vamos a poner a continuación el Reina de los Ángeles:

¡Oh, Augusta Reina de los cielos y Señora de los ángeles! 

Pues habéis recibido de Dios el poder y la misión de aplastar la cabeza de la Serpiente infernal; dignaos escuchar benigna las súplicas que humíldemente os dirigimos; enviad las santas legiones para que, bajo vuestras órdenes, combatan a los demonios, donde quiera repriman su audacia y los persigan hasta precipitarlos al abismo.

¿Quien cómo Dios?

Santos Ángeles y Arcángeles, defendednos y guardadnos. ¡Oh, buena y tierna Madre! Vos seréis siempre nuestro amor y nuestra esperanza. ¡Oh, divina madre! Enviad los santos ángeles para defendernos y rechazar lejos al Demonio, nuestro mortal enemigo.

Amén.

 
Rezarla por completo no lleva más de 20 nminutos, y puede hacerse perfectamente en el transporte público, paseando, yendo al trabajo o a la universidad, antes de acostarse… Tiene la ventaja de que no requiere tanta concentración como el rosario debido a que no hay misterios que meditar, auqnue se recomienda fuertemente no apartar la mente de las cosas santas durante la oración, prestando atención a lo que se reza.

En caso de un olvido o la imposibilidad de rezarla un día concreto se recomienda rezar dos veces al día siguiente, de manera que se compense. Si tambien resulta imposible hacer esto se pueden rezar 13 exorcismos de San Miguel a cambio (9 por cada coro y los otros 4 por San Miguel, San Gabriel, San Rafael y el Ángel Custodio), a ser posible en una iglesia o capilla.

Se recuerda a todos que esta devoción no obliga bajo pecado y que la falta esporádica por causas de fuerza mayor es comprensible, sin embargo se trata de la devoción principal de la Legión y se recomienda encarecidamente constancia y perseverancia con la misma.

Oraciones

Transcribo aquí a continuación el Padre Nuestro y el Ave María, para aquellos que deseén tenerlos enfrente o los necesiten:

Padre Nuestro, que estás en el cielo,

santificado sea tu nombre,

venga a nosotros tu Reino.

Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día,

perdona nuestras ofensas cómo también nosotros

perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en la tentación,

más líbranos del mal. Amén.

 

Ave María, Llena eres de Gracia,

el Señor es contigo.

Bendita tu eres entre todas las mujeres,

y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,

ruega por nosotros pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Publicado por Fëanar

La novena es una serie de oraciones que se prolongan a lo largo de 9 días dedicadas a un santo para pedirle una gracia o intercesión por los difuntos. Por su muestra de perseverancia, aunque menor que otras devociones, ha mostrado su eficacia al conmover más el corazón de los santos y ángeles.

 

La Legión de San Miguel, confiada a su poderosa intercesión, adopta ésta oración cómo devoción extraordinaria, para pedirle alguna gracia en particular o como acción de gracias.

 

La novena se desarrolla durante nueve días, y consiste en una parte común y nueve jaculatorias distintas para cada día:

 

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

 

Oraciones para todos los Días

 

Honrando a San Miguel, los pueblos atraen incalculables beneficios.

Invocándole nos defiende y conduce al Cielo.

Yo, pecador me confieso a Dios todopoderoso

a la bienaventurada siempre Virgen María,

al bienaventurado san Miguel Arcángel,

al bienaventurado san Juan Bautista,

a los santos Apóstoles Pedro y Pablo,

a todos los santos, y a vosotros, hermanos,

que pequé gravemente con el pensamiento, palabra y obra;

por mi culpa, por mi culpa, por mi gravísima culpa.

Por tanto, ruego a la bienaventurada siempre Virgen María,

al bienaventurado san Miguel Arcángel,

al bienaventurado san Juan Bautista,

a los santos Apóstoles Pedro y Pablo,

a todos los santos, y a vosotros, hermanos,

que roguéis por mí a Dios nuestro Señor. Amén

San Miguel, Primado entre los Príncipes del Cielo, os ofrezco mis alabanzas y devoción, porque Dios os ha creado tan excelente y tan perfecto y os ha dotado de un celo tan grande por su gloria y de una sumisión tan admirable a sus divinos decretos.

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla.  

Sé nuestro amparo contra la perversidad 

y asechanzas del Demonio. ¡Reprímale Dios! 

Pedimos suplicantes. Y tú, príncipe de la milicia celestial, 

arroja al infierno con el Divino Poder a Satanás 

y a los demás espíritus malignos que andan 

dispersos por el mundo para la perdición de las almas. 

Amén.

 

Celestial y purísimo Mensajero de Dios, dignaos alcanzarme de los Sagrados Corazones de Jesús y María un verdadero amor por Ellos, la sumisión a la divina Voluntad y la gracia de… (hágase aquí la petición que se desea obtener con la novena).

 

Padre Nuestro, tres Ave Marías y Gloria. 

Sagrado Corazón de Jesús, venga a nosotros Tu reino. Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, la Inmaculada Concepción de la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra.

 

Terminar con la jaculatoria correspondiente a cada día.

Oraciones para cada día

Día Primero

María Inmaculada, Madre y dulce Medianera, Reina de los Cielos, humildemente os suplicamos intercedáis por nosotros. Ruega a Dios que envíe a San Miguel y a sus ángeles para apartar los obstáculos que se oponen al reinado del Sagrado Corazón en el mundo.

Día Segundo

San Miguel, Ángel de los Santos combates, os ofrezco mis alabanzas y devoción por la inefable complacencia con que Dios os mira como defensor de su gloria.

Día Tercero

San Miguel, Ángel de la Victoria, con devoción os alabo por la alegría con que Nuestro Señor Jesucristo os ve como celoso defensor de su divinidad y las victorias que conseguís sobre los enemigos de nuestras almas.

Día Cuarto

San Miguel, Ministro del Altísimo, con devoción os alabo por la ternura con que os mira la Santísima Virgen viendo los combates que habéis librado y libráis sin cesar para establecer el reinado de su amado Hijo, Dios y Redentor nuestro, en el mundo.

Día Quinto

San Miguel, Guardián del Cielo, os alabo con devoción por la veneración, el amor y el honor que os rinden las jerarquías celestiales de las cuales sois augusto Príncipe.

 

Día Sexto

San Miguel, Ángel del Santo Sacrificio, os alabo con devoción por el honor que os ha hecho nuestro Señor Jesucristo confiándoos la custodia de la Iglesia, su querida esposa y os ofrezco el reconocimiento y amor que la Santa Iglesia os profesa.

 

Día Séptimo

San Miguel, Portador del estandarte de salvación, os ofrezco mis alabanzas con devoción por la importante misión que Dios os ha dado al confiaros las almas de todos los predestinados, defendiéndolas en la hora de la muerte de los asaltos del infierno, presentándolas ante Dios enteramente puras.

Día Octavo

San Miguel, Ángel de la Paz, os alabo con devoción por toda la fuerza, la dulzura y suavidad encerradas en vuestro santo nombre, delicia de vuestros verdaderos devotos.

Día Noveno

San Miguel, Ángel del Perdón, os alabo con devoción por los inmensos beneficios que habéis derramado sobre nuestra Patria, siempre que ésta ha sido fiel a Dios, así como por la abnegación, reconocimiento y amor que os rinden vuestros servidores. Dignaos, os suplicamos, obtener de los Corazones de Jesús y de María aumenten vuestros devotos para obtener la salvación.   

Amén.

La legión de San Miguel tien cómo principal devoción el rezo de la Coronilla de San Miguel o Rosario de los Ángeles, para realizarlo no es necesario más que saberse la oración o disponer de ella, sin embargo existe un rosario específico el cual permite llevar una medalla de San Miguel y del Ángel de la Guarda consigo y llevar más eficazmente las cuentas del Rosario.

Esta devocíon, de gran provecho espiritual y fácil realización material, consiste simplemente en adquirir un Rosario de los Ángeles bendecido(por desgracia la Legión carece de recusos materiales para facilitarlas de manera gratuíta) y llevarlo encima consigo en todo momento. Así mismo consiste en besar, al menos una vez al día, la medalla que cuelga del Rosario. La misma se puede llevar en una bolsita en el bolsillo, en el bolso, en la muñeca o colgada del cuello (Esta opción es más complicada, debido a que es más corta que un Rosario Mariano).

La devoción del Rosario no implica no despegarse nunca de la misma, si no tenerla presente siempre en el espíritu; eso significa que mientras se está en casa puede dejarse en la mesilla o en algún lugar de privilegio (No sería adecuado meterla en un cajón o dejársela en la mochila, por ejemplo). Mientras se esta fuera de casa puede estar en una mochila o bolsa de la que no nos separemos (salvo si vamos a hacer deporte o actividades similares). En el caso de vuestro humilde servidor dentro de casa permanece en mi mesilla o conmigo, y fuera de ella no sale de una bolsita de cuero que llevo en el bolsillo.

En casod e olvidarse accidentalmente en casa algún día  no se necesitará reparación, pero si el olvido es muy prolongado o sistemático se recomienda hacer alguna penitencia.

Recordamos a todo aquel que cumpla esta devoción que se beneficiarán de las generosísimas promesas hechas al respecto por San Miguel Arcángel.

Publicado por Sancte_Michaele en 15:45

www.legionsanmiguel.blogspot.com

 

 

Oración a San Miguel Arcángel.

San Miguel Arcángel, defiéndanos en la batalla; sea nuestra defensa contra la maldad y trampas del diablo. Mayo Dios lo reprende, nosotros oramos humildemente. Y lo hace, príncipe de O del organizador celestial, por el poder de Dios el empujón en el infierno Satanás y todos los espíritus malos que rondan sobre el mundo para la ruina de almas. Amén.

Sancte Michael Archangele, defende nos in proelio, contra nequitiam et insidias diaboli esto praesidium.

Imperet illi Deus, supplices deprecamur: tuque, Princeps militiae coelestis, Satanam aliosque spiritus malignos, qui ad perditionem animarum pervagantur in mundo, divina virtute, in infernum detrude. Amen.

 


“¿QUIÉN COMO DIOS?”

Lo  siguientes es -Obra de  Madre Adela Galindo, Fundadora  SCTJM 

(TOMADO  DE DOS CORAZONES)

Se lo representa con el traje de
Guerrero o de Soldado Centurión como Príncipe de Milicia Celestial que es.

¿Quién es San Miguel Arcángel?

San Miguel es uno de los siete arcángeles y está entre los tres cuyos nombres
aparecen en la Biblia. Los otros dos son Gabriel y Rafael. La Santa Iglesia da a San Miguel el más alto lugar entre los arcángeles y le llama
“Príncipe de los espíritus celestiales”, “jefe o cabeza de la milicia celestial”. Ya desde el Antiguo Testamento aparece como el gran defensor del pueblo de Dios contra el demonio y su poderosa defensa continúa en el Nuevo Testamento.

Muy apropiadamente, es representado en el arte como el ángel guerrero, el conquistador de Lucifer, poniendo su talón sobre la cabeza del enemigo infernal, amenazándole con su espada, traspasándolo con su lanza, o presto para encadenarlo para siempre en el abismo del infierno.

La cristiandad desde la Iglesia primitiva venera a San Miguel como el ángel que derrotó a Satanás y sus seguidores y los echó del cielo con su espada de fuego.

Es tradicionalmente reconocido como el guardián de los ejércitos cristianos contra los enemigos de la Iglesia y como protector de los cristianos contra los poderes diabólicos, especialmente a la hora de la muerte.


La Fidelidad de San Miguel para con Dios:

El mismo nombre de Miguel, nos invita a darle honor, ya que es un clamor de entusiasmo y fidelidad. Significa “Quién como Dios”.

Satanás tiembla al escuchar su nombre, ya que le recuerda el grito de noble protesta que este arcángel manifestó cuando se rebelaron los ángeles. San Miguel manifestó su fortaleza y poder cuando peleó la gran batalla en el cielo. Por su celo y fidelidad para con Dios gran parte de la corte celestial se mantuvo en fidelidad y obediencia.
Su fortaleza inspiró valentía en los demás ángeles quienes se unieron a su grito de nobleza: “¡¿Quién como Dios?!.” Desde ese momento se le conoce como el capitán de la milicia de Dios, el primer príncipe de la ciudad  santa a quien los demás ángeles obedecen.


San Miguel en las Sagradas Escrituras

En el Antiguo Testamento                                                                                           San Miguel aparece como el guardián de la nación hebrea.                                           En el libro de Daniel,                                                                                                  Dios envía a San Miguel para asegurarle a Daniel su protección.

“Y ahora volveré a luchar con el príncipe de Persia…Nadie me presta ayuda para esto, excepto Miguel, vuestro príncipe, mi apoyo para darme ayuda sostenerme.”            Daniel 10,13.

“En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran príncipe que defiende a los hijos de tu pueblo” Daniel 12,1

El pueblo del profeta eran los judíos. Por lo tanto, es aceptado que el ángel que el Señor había asignado a los Israelitas en los días de Moisés, para guiarles a través del desierto y  llevarlos por las naciones idólatras que destruiría por medio de ellos, es el
mismo San Miguel.

En el libro del Exodo el Señor dijo a los Israelitas:

He aquí que yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te conduzca al lugar que te tengo preparado. Pórtate bien en su presencia y escucha su voz: no le seas rebelde, que no perdonara vuestras transgresiones, pues en el esta mi Nombre. si escuchas atentamente su voz y haces todo lo que yo diga, tus enemigos serán mis enemigos y tus adversarios mis adversarios. Mi ángel caminara delante de ti
y te introducirá en el país de los amorreos, de los hititas, de los perizitas, de los cananeos, de los jivitas y de los jebuseos; y yo los exterminaré.                                   No tepostrarás ante sus dioses, ni les darás culto, ni imitaras su conducta; al
contrario, los destruirás por completo y romperás sus estelas. Vosotros daréis
culto a Yahveh, vuestro Dios”.                                                   Ex 23:20.

Después de la muerte de Moisés,
según la tradición judía (referida en Judas 9) San Miguel altercaba con el diablo disputándose el cuerpo de Moisés. En obediencia al mandato de Dios, San.
Miguel escondió la tumba de Moisés, ya que la gente y también Satanás querían
exponerla para llevar a los Israelitas al pecado de idolatría.

San Miguel recibió de Dios el encargo de llevar a término sus designios de misericordia y justicia para su  pueblo escogido. Vemos como Judas Macabeos antes de iniciar cualquier batalla en defensa de la ley y del Templo clamaba la ayuda de San Miguel y le confiaban su defensa:

En cuanto los hombres de Macabeos
supieron que Lisias estaba sitiando las fortalezas, comenzaron a implorar al
Señor con gemidos y lagrimas, junto con la multitud, que enviase un ángel bueno
para salvar a Israel….

         Cuando estaban cerca de Jerusalén apareció poniéndose  al frente de ellos un jinete vestido de blanco, blandiendo armas de oro. Todos  a una bendijeron entonces a Dios misericordioso y sintieron enardecerse sus ánimos                2 Mac 11:6

Tu, soberano, enviaste tu ángel a Exequías, rey de Juda, que dio muerte a cerca de ciento ochenta y cinco mil hombres del ejercito de Senaquerib. Ahora también, Señor de los cielos, envía un ángel bueno delante de nosotros para infundir el temor y el espanto. ¡Que el poder de tu brazo hiera a los que han venido blasfemando a atacar a tu pueblo santo!                                                                                  2 Mac 15:22.

En la actualidad, los judíos invocan al Arcángel Miguel como el principal defensor de la sinagoga y como protector contra sus enemigos. En la fiesta de la expiación concluyen sus oraciones diciendo: “Miguel, príncipe de misericordia, ora por Israel”.

En la Nueva Alianza

La posición de San Miguel es también muy importante en el N.T. donde continúa
su poderosa defensa. Con sus ángeles, el libra la batalla victoriosa contra
Satanás y los ángeles rebeldes, los cuales son arrojados del infierno.

Es por eso venerado como guardián de la Iglesia.

“Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus Angeles combatieron con el Dragón. También el dragón y sus ángeles combatieron pero no prevalecieron y no hubo ya en cielo lugar para ellos. Y fue arrojado el gran Dragón, la serpiente antigua, el
llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero”  Apocalipsis 12,7-9

La carta de Judas se refiere a San Miguel en batalla contra Satanás.

El honor y la veneración a San Miguel, como testifican los padres de la Iglesia, ha sido parte esencial de la vida de la Iglesia desde sus inicios. Se le han atribuido un sin numero de beneficios espirituales y temporales. El emperador Constantino, atribuyó a este arcángel, las victorias sobre sus enemigos y por ello le construyo cerca de
Constantinopla una magnifica iglesia en su honor. Esta se convirtió en lugar de
peregrinación y muchos enfermos recibieron sanación gracias a la intercesión de
San Miguel.


San Miguel y la Eucaristía

Se nos enseña en la Tradición que San Miguel preside el culto de adoración que se rinde al Altísimo y ofrece a Dios las oraciones de los fieles simbolizadas por el incienso que se eleva ante el altar. La liturgia nos presenta a San Miguel como el que lleva el incienso y esta de pie ante el altar como nuestro intercesor y el portador de las
oraciones de la Iglesia ante el Trono de Dios. En el Canon #1 de la Misa:
“que tu ángel presente ante Ti las oraciones de tu Iglesia”

Es muy interesante notar en las apariciones marianas que han incluido manifestaciones de San Miguel, que su relación con la Eucaristía, y a la adoración debida a Jesús Eucarístico y a la Santísima Trinidad:

Fátima: En 1916 se les aparece el ángel por primera vez. Se arrodilla en tierra inclina la frente hasta el suelo y pidió que oraran con el: “Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no Te aman”.

Segunda aparición: “¡Rezad, rezad mucho. Los corazones de Jesús y María tienen sobre vosotros designios de misericordia. Ofreced constantemente oraciones y sacrificios al Altísimo!”

Tercera aparición: Se aparece con
un cáliz en sus manos sobre el cual esta suspendida una Hostia, de la cual
caían gotas de sangre al cáliz. Dejando el cáliz y la hostia suspensos en el
aire, se postró en tierra y repitió tres veces: “Santísima Trinidad, Padre
, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo
Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos
los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e
indiferencias con que El mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su
Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los
pobres pecadores”.

Después se levantó y dio la Hostia a Lucia, y el contenido del Cáliz a Jacinta y Francisco, diciendo al  mismo tiempo: “Tomad el Cuerpo y bebed la Sangre de Jesucristo, horriblemente ultrajado por los hombres ingratos. Reparad sus crímenes y
consolad a vuestro Dios.


San
Miguel, defensor de los moribundos
:

San Miguel continua su ministerio
angélico en relación a los hombres hasta que nos lleva a través de las puertas
celestiales. No solo durante la vida terrenal, San Miguel defiende y protege
nuestras almas, el nos asiste de manera especial a la hora de la muerte ya que
su oficio es recibir las almas de los elegidos al momento de separarse de su
cuerpo.

En la liturgia la Iglesia nos
enseña que este arcángel esta puesto para custodiar el paraíso y llevar a
el a aquellos que podrán ser recibidos ahí.
A la hora de la muerte, se libra una gran batalla,  ya que el demonio tiene muy poco tiempo para hacernos caer en tentación, o
desesperación, o en falta de reconciliación con Dios. Por eso es que en estos
momentos se libra una gran batalla espiritual por nuestras almas. San Miguel,
esta al lado del moribundo defendiéndole de las asechanzas del enemigo.

Anécdota:
San Anselmo cuenta de un religioso piadoso que a punto de morir recibía grandes
asaltos de demonio. El demonio se le apareció acusándole de todos los pecados
que había cometido antes de su bautismo (tardío). San Miguel se aparece y le
responde que todos esos pecados quedaron borrados con el Bautismo. Entonces
Satanás le acusa de los pecados cometidos después del Bautismo. San Miguel le
contesta que estos fueron perdonados en la confesión general que hizo antes de
profesar. Satanás, entonces, le acusa de las ofensas y negligencias de su vida
religiosa. San Miguel declara que esos han sido perdonados por sus confesiones
y por todos los buenos actos que hizo durante su vida religiosa, en especial la
obediencia a su superior, y que lo que le quedaba por expiar lo había hecho a
través del sufrimiento de su enfermedad vividos con resignación y paz.

En los escritos de San Alfonso de Ligorio
encontramos: “Había un hombre polaco de la nobleza que había vivido muchos
años en pecado mortal y lejos de la vida de Dios. Se encontraba moribundo y
estaba lleno de terror, torturado por los remordimientos, lleno de
desesperación. Este hombre había sido devoto de San Miguel Arcángel y Dios en
su misericordia permitió que este arcángel se le apareciera. San Miguel le
alentó al arrepentimiento, diciéndole que había orado por el y le había
obtenido mas tiempo de vida para que lograra la salvación. Al poco rato, llegan
a la casa de este hombre 2 sacerdotes dominicos, que dijeron se les había
aparecido un extraño joven pidiéndoles que fueran a ver a este hombre
moribundo. El hombre se confesó con lágrimas de arrepentimiento, recibió la
Santa Comunión y en brazos de estos dos sacerdotes murió reconciliado con Dios.


ORACIONES
A SAN MIGUEL

La oración a San Miguel del Papa León XIII

En Octubre 13, 1884, el Papa León
XIII, experimento una visión horrible. Después de celebrar la Eucaristía,
estaba consultando sobre ciertos temas con sus cardenales en la capilla privada
del Vaticano cuando de pronto se detuvo al pie del altar y quedo sumido en una
realidad que solo el veía. Su rostro tenia expresión de horror y de impacto. Se
fue palideciendo. Algo muy duro había visto. De repente, se incorporo, levanto
su mano como saludando y se fue a su estudio privado. Lo siguieron y le
preguntaron: ¿Que le sucede su Santidad? ¿Se siente mal?

El respondió: “¡Oh, que imágenes tan terribles se me han permitido ver y
escuchar!”, y se encerró en su oficina.

¿Qué vio León XIII?                                                                                                        “Vi demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz
de Satanás desafiando a Dios, diciendo que el podía destruir la Iglesia y
llevar todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder.
Satanás pidió permiso a Dios de tener 100 años para poder influenciar al mundo
como nunca antes había podido hacerlo.” También León XIII pudo comprender
que si el demonio no lograba cumplir su propósito en el tiempo permitido,
sufriría una derrota humillante. Vio a San Miguel Arcángel aparecer y lanzar a
Satanás con sus legiones en el abismo del infierno.

Después de media hora, llamo al Secretario para la Congregación de Ritos. Le entrego una hoja de papel y le ordeno que la enviara a todos los obispos del mundo indicando que bajo mandato tenia que ser recitada después de cada misa, la oración que ahí el había escrito.

Coronilla de San Miguel:

Un día San Miguel Arcángel apareció a la devota Sierva de Dios Antonia De Astónac. El arcángel le dijo a la religiosa que deseaba ser honrado mediante la recitación de nueve salutaciones. Estas nueve plegarias corresponden a los nueve coros de ángeles.
La corona consiste de un Padrenuestro y tres Ave Marías en honor de cada coro
angelical.

Promesas: A los que practican esta devoción en su honor, San Miguel promete grandes bendiciones: Enviar un ángel de cada coro angelical para acompañar a los devotos a la hora de la Santa Comunión. Además, a los que recitasen estas nueve salutaciones todos los días, les asegura que disfrutarán de su asistencia continua. Es decir, durante esta vida y también después de la muerte. Aun mas, serán acompañados de todos los ángeles y con todos sus seres queridos, parientes y familiares serán librados del Purgatorio.

En esta coronilla invocaremos a los nueve coros de ángeles. Después de cada invocación rezaremos 1 Padre Nuestro y 3 Avemarías. Ofreceremos esta coronilla por la Iglesia, para que sea defendida de todas las asechanzas del demonio, y por los que están mas alejados de Dios.

CORONILLA A SAN MIGUEL ARCÁNGEL

Se comienza la Corona rezando en
la medalla, la siguiente invocación:

En el Nombre del Padre….

Dios mío, ven en mi auxilio.

Señor, date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre, etc.

I. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Serafines, que Dios Nuestro Señor prepare nuestras almas y así recibir dignamente en nuestros corazones, el fuego de la Caridad Perfecta. Amén.

1 Padre Nuestro

3 Avemarías

II. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Querubines, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de abandonar los caminos del pecado, y seguir el camino de la Perfección Cristiana. Amén.

1 Padre Nuestro

3 Avemarías

III. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Tronos, que Dios Nuestro Señor derrame en nuestros corazones, el verdadero y sincero espíritu de humildad. Amén.

1 Padre Nuestro

3 Avemarías

IV. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Potestades, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de controlar nuestros sentidos y así dominar nuestras pasiones. Amén.

1 Padre Nuestro

3 Avemarías

V. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Dominaciones, que Dios Nuestro Señor proteja nuestras almas contra las asechanzas del demonio. Amén.

1 Padre Nuestro

3 Avemarías

VI. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de las Virtudes, que Dios Nuestro Señor nos conserve de todo mal y no nos deje caer en la tentación. Amén.

1 Padre Nuestro

3 Avemarías

VII. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Principados, que Dios Nuestro Señor se digne llenar nuestras almas con el verdadero espíritu de obediencia. Amén.

 

1 Padre Nuestro

3 Avemarías

VIII. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de Los Arcángeles, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de la perseverancia final en la Fe, y en las buenas obras, y así nos lleve a la Gloria del Paraíso. Amén.

IX. Por la intercesión de San Miguel y el Coro Celestial de los Ángeles, que Dios Nuestro Señor nos conceda la gracia de ser protegidos por ellos durante esta vida mortal, y nos guíen a la Gloria Eterna. Amén.

1 Padre Nuestro

3 Avemarías

Se reza un Padre Nuestro en honor de cada uno de los siguientes ángeles:

*En honor a San Miguel …… 1 Padre Nuestro

*En honor a San Gabriel…… 1Padre Nuestro

*En honor a San Rafael…….. 1 Padre Nuestro

*En honor a nuestro ángel de la Guarda….. 1 Padre Nuestro

O Glorioso Príncipe San Miguel, Jefe Principal de la Milicia Celestial, Guardián fidelísimo de las almas, Vencedor eficaz de los espíritus rebeldes, fiel Servidor en el Palacio del Rey Divino,…Sois nuestro admirable Guía y Conductor.

Vos brilláis con excelente resplandor y con virtud sobrehumana, libradnos de todo mal. Con plena confianza recurrimos a vos. Asistidnos con vuestra afable protección para que seamos mas y mas fieles al servicio de Dios todos los días de nuestra vida.

V. Rogad por nosotros, O Glorioso San Miguel,

Príncipe de la Iglesia de Jesucristo….

R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor.

Oración

Omnipotente y Eterno Dios, os adoramos y bendecimos. En vuestra maravillosa bondad, y con el misericordioso deseo de salvar las almas del género humano, habéis escogido al Glorioso Arcángel, San Miguel, como Príncipe de Vuestra Iglesia.

Humildemente os suplicamos, Padre Celestial, que nos libréis de nuestros enemigos. En la hora de la muerte, no permitáis que ningún espíritu maligno se nos acerque, para perjudicar nuestras almas. Oh Dios y Señor Nuestro, guiadnos por medio de este mismo Arcángel.
Enviadle que nos conduzca a la Presencia de Vuestra Excelsa y divina Majestad.
Os lo pedimos por los méritos de Jesucristo, Nuestro Señor.
Amén.

 

Novena a San Miguel Arcángel


¿Por qué necesitamos a San. Miguel en estos tiempos?

Como remedio contra los espíritus infernales que se han desencadenado en el mundo moderno, somos llamados a invocar y buscar la ayuda de San. Miguel Arcángel. Dice el Cardinal Mermillod:
“En estos tiempos, cuando la misma base de la sociedad esta tambaleándose
como consecuencia de haber negado los derechos de Dios, debemos revivir la
devoción a San Miguel y con el gritar: “¡¿Quién como Dios?!”

San Francisco de Sales:
“La veneración a San Miguel es el mas grande remedio en contra de la
rebeldía y la desobediencia a los mandamientos de Dios, en contra del ateísmo,
escepticismo y de la infidelidad.”

Precisamente, estos vicios son muy evidentes en nuestros tiempos. Mas que nunca en nuestra era actual necesitamos la ayuda de San. Miguel en orden a mantenernos fieles en la Fe.                                                                                                                            El ateísmo y la falta de fe han infiltrado todos los sectores de la sociedad humana.
Es nuestra misión como fieles católicos confesar nuestra fe con valentía y
gozo, y demostrar con celo nuestro amor por Jesucristo.

Como individuos, como naciones, como Iglesia, estamos en gran batalla espiritual. Es nuestro deber de amor usartodas las armas espirituales para batallar con amor, fortaleza y astucia. La Virgen dijo a la Venerable María Agreda: “Mi hija, no hay palabras humanas que puedan describir el horror del mal que hay en Lucifer y en sus secuaces; y como sus dardos están dirigidos a la destrucción del hombre. Su gran malicia, su astucia, sus mentiras, sugerencias, sus insinuaciones y tormentos se dirigen
a la mente y al corazón humano. El trata de aplastar toda obra buena, de
destruirla, de esconderla. Toda la malicia que su mente es capaz de poseer
quiere inyectarla en las almas. Contra estos ataques, Dios da su admirable
protección, si el hombre tan solo cooperara y correspondiera.

En 1994, antes de la Conferencia en el Cairo, donde se libraba una gran batalla entre la luz y la oscuridad; donde se determinaban temas de gran impacto para el futuro moral y social de la humanidad, su SS Juan Pablo II, pidió a todos los fieles católicos, que rezáramos la oración de San Miguel por la intención de esa conferencia.

Si en tiempo de tentación, tenemos el coraje de reprender al maligno y clamar la asistencia de San Miguel, el príncipe de la milicia celestial, el enemigo por seguro saldría huyendo. Si deseamos tener su protección, debemos imitar sus virtudes, especialmente su humildad y su celo por la gloria de Dios.


APARICIONES DE SAN MIGUEL

San Miguel ha aparecido en muchas ocasiones a aquellos que invocaron su ayuda. He aquí algunas:

ESPAÑA

Garabandal

FRANCIA:

Juana de Arco, Santa.

Un caso muy conocido y autentico es la asistencia que este arcángel dio en la
extraordinaria misión que el Señor le había encomendado de ayudar al rey
francés a restaurar la paz y prosperidad en su reino y expulsar a los enemigos
de sus costas.

Monte de San Miguel.

En Francia, también se apareció en el Monte San Miguel, donde hay un famoso
santuario consagrado a este Arcángel. Tiene la característica de que 2 veces al
mes, las olas cubren la carretera de acceso y el lugar se convierte
temporalmente en isla.

 

ITALIA                                                                                                                               Roma, Santa María la Mayor

Gargano

KOREA

Naju

Donde una estatua de la Virgen ha estado llorando sangre y dando mensajes a
Julia Kim, han habido ya siete milagros Eucarísticos. Entre ellos en presencia
de Obispos y Cardenales, Julia recibió la Eucaristía de parte de San Miguel
Arcángel.

MEXICO                                                                                                                         San Miguel del Milagro, Tlaxcala

PORTUGAL

Fátima                                                                                                                                 San Miguel y la Eucaristía, arriba

Estas son solo unas pocas de las
conocidas apariciones de San Miguel. Aparte de las extraordinarias apariciones
visibles, el arcángel San Miguel está invisiblemente activo para ayudarnos, ya que
el Señor le dio un amor compasivo por los hombres y no hay alma que escape su
atención.

San  Miguel Arcángel, ruega por nosotros.